jueves, 12 de abril de 2018

LEYENDA #2

      EL POBRE Y EL DEMONIO DE SAN                           CIPRIÁN DE SANABRIA


Resultado de imagen de san ciprian de sanabriaHabía un pobre en San Ciprián de Sanabria pedanía de San Justo que encontró a un hombre que le ofreció un talego de dinero por ayudar a una chica a la que prestó ropa que resultó ser la hija del demonio.
El primer trabajo que le mandó era que segara el campo y recogiese el pan y las roscas calientes para llevárselas a él. La hija le ayuda en el trabajo.
Segundo trabajo: le mandó limpiar la tierra, plantar viñas, vendimiarlas y traer el vino de las viñas, la hija también le vuelve a ayudar.
Tercer trabajo: traer un anillo del fondo del mar, lo recupera con la ayuda de la hija del mismo modo que el cuento anterior.
Colocan unos pellejos de vino para engañar a su padre de que están allí, en vez de coger el caballo más flaco, cogió el más gordo, en la persecución, la hija limpió las huellas para que no pudiera seguirlos y las tiró a un valle donde nació un río. La madre fue tras ellos con el caballo vista, pero el caballo de la hija se convirtió en ermita, ella misma en virgen y su marido en ermitaño. Engañaron a la madre, pero el marido se olvidó de su mujer, la hija se hizo modista del lugar y el marido se casó con otra, el día de su boda, ella (la hija del demonio) vio un muñeco y una muñeca encima de la tarta de boda y dándole un palo gritó en alto que si no se acordaba de cuando le ayudó en sus trabajos tan difíciles que le había asignado su padre, el novio que lo oyó recordó todo y volvió con ella, dejando a su nueva novia.

LEYENDA #1

       LA HIJA DEL QUINCALLERO Y LOS                                 LADRONES


Resultado de imagen de EL QUINCALLEROCuenta la historia de un quincallero que tenía tres hijas y la pequeña que era la más lista le salvó de un peligro.Ya que aprovechando la ausencia de su padre, un hombre vestido de anciana, se presentó en su casa, ofreciéndoles una manzana que producía somnolencia, con la intención de robarles. La hija pequeña, que no se dejó engañar, le cortó la mano para escarmentar al ladrón
Tiempo después, el ladrón queriéndose vengar, apareció irreconocible, pidiendo la mano de la hija pequeña.
Después de la boda, fue llevada a una emboscada de ladrones y aprovechando la ausencia, quedándose con su suegra, consiguió evadirse, con un arca de dinero y un arma.
Tiempo después, apareció otra vez en el hogar del nuevo marido de la hija pequeña del quincallero, el ladrón disfrazado de buhonero, pero se le reconoció; otra vez disfrazado de perro, fue dejado entrar, pero la hija pequeña del quincallero se volvió a dar cuenta del engaño y lo mató.